Equipo de PET-TC digital
• Permite conocer la ubicación, tamaño y estadiaje exacto de posibles lesiones oncológicas o neurodegenerativas y ofrecer al paciente un diagnóstico y abordaje personalizado
• La precisión del nuevo PET-TC digital, dotado con inteligencia artificial, mejora en un 26,5% la detectabilidad de tumores inferiores a 10mm. Así se diagnostica correctamente se evitan lo que podrían ser falsos negativos, se anticipa el tratamiento y se incrementan las opciones de curación
¿Cómo funciona el PET-TC?
Los estudios de PET-TC son una combinación simultánea en un mismo procedimiento de dos técnicas. La tomografía axial computarizada o TAC que genera una representación por secciones de las estructuras internas del cuerpo y que unidas proporcionan una imagen tridimensional del organismo. Por su parte, el PET, siglas de tomografía por emisión de positrones, aporta un estudio sobre el funcionamiento de los órganos y detecta posibles cambios celulares. La combinación de la información metabólica con la anatómica permite a los especialistas confirmar un diagnóstico precoz de múltiples patologías, así como determinar el estadiaje o gravedad por ejemplo de tumores o procesos neurodegenerativos.
Está científicamente comprobado que el metabolismo de las células tumorales requiere del consumo de mayores cantidades de glucosa, puesto que, para crecer a mayor velocidad consumen más energía que las células sanas.
Bajo este principio, en la mayoría de los procedimientos, al paciente se le suministra un radiofármaco, que contiene glucosa y la propiedad de que, al ser absorbida por las células, ésta genera fotones de luz que se iluminan y son observables mediante las imágenes que se obtienen en el PET-TC. De esta manera, se obtiene información sobre el consumo de glucosa por parte de las células que conforman los tejidos y órganos del cuerpo.
Según lo explicado, transcurridos unos minutos desde la inyección del radiofármaco, la sustancia se concentra en las zonas del cuerpo, donde existe mayor actividad metabólica o bioquímica, es decir, mayor consumo de glucosa. Así, en aquellos tejidos donde se observa un consumo anómalo del radiofármaco, se presume que puede existir una patología tumoral, infecciosa o neurodegenerativa.
Todos estos estudios se realizan de forma ambulatoria y tienen una duración que oscila entre los 60 y 90 minutos de duración.